Maria de Magdala

Maria de Magdala por Marilu Rojas Durante siglos te enseñaron a ver a María Magdalena como la mujer que lloraba al pie de la cruz… devota… sumisa… quebrada por el dolor. Pero no te dijeron quién fue la que se quedó cuando todos los demás huyeron. No fue Pedro. No fueron los discípulos. Fue ella. Mientras otros negaban… mientras otros se escondían… María Magdalena permaneció. No como víctima. Como presencia. No estaba ahí para sufrir. Estaba ahí para sostener lo que nadie más pudo sostener. El final de un ciclo. La caída de una verdad. La muerte de lo que creían eterno. Y mientras el mundo veía tragedia… ella estaba viendo transformación. Por eso fue la primera en verlo después. No porque fuera la más fiel… sino porque fue la única que no huyó de la verdad cuando dejó de ser cómoda. El arquetipo de María Magdalena no representa devoción. Representa algo mucho más incómodo: tener la fuerza de mirar cómo se cae lo que amabas… sin voltear la cara. Porque amar de verdad… no es aferrarte a que todo siga igual. Es tener el coraje de quedarte cuando sabes que ya no hay vuelta atrás. Y sostenerlo. Aunque te rompa. Crecimiento Espiritual del Ser

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